Lunore Sotonake, el padre de Kaida, una de las heroínas recibe los planos y las instrucciones de cómo construir un peculiar cetro de las maravillas en un paquete procedente de un desconocido admirador. Sin embargo fue olvidado en la montaña de asuntos pendientes durante unos meses. Sin embargo, cuando precisó un resistente pergamino para el proyecto de aquella semana, descubrió la aduladora carta. Halagado y excitado por las novedades, no tardó en encerrarse durante algunas semanas y contruido salió una hermosa mañana de primavera a probarlo.
Kaida disfrutaba de unos momentos de asueto cuando fue asaltada por unos niños advirtiéndole una gigantesca araña en la entrada del pueblo. Tomándolos en consideración, fue al bosque a buscar a Gata aunque los niños, asustados siguieron propagando la noticia por el pueblo hasta llegar a la posada donde Orium Sinaharta estaba cortando leña. No demasiado preocupado, pensando en una exageración por parte de los infantes, terminó su trabajo y fue a advertir a Korion, su compañero de correrías. Desde allí descubrieron que la araña parecía ser más impresionante de lo que ellos habían creído y fueron a convocar a Aliel, el ermitaño. Reuniéndose con Gata y Kaida, juntos, se enfrentaron al artrópodo que había dado cuenta de los cerdos de Kane, y había tejido un nido en su porqueriza.
Tras derrotarla, decidieron indagar por dónde había venido el arácnido, rastreándolo hasta las tierras salvajes meridionales. Su exploración encuentra algunos sucesos extraños como un trasgo convertido en un árbol viviente, unos lobos azules, una roca quemada en medio de una vegetación exuberante y una nube fétida. Finalmente, sobre una colina encuentran al culpable de todos los extraños sucesos: el portador de un cetro cubierto con una capucha convertido en piedra por su propia magia, el padre de una de ellas, Lunore.
Con ciertos problemas y dificultades, logran llevarlo a Gaerald y, la magia restaura la condición del inventor. Su preocupada hija, convertida en madre, se impone sobre su progenitor castigándolo a una temporada de comidas familiares y alejado de su pasión: los mecanismos y la alquimia.
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