Sueños de Eternidad

DI (501)

Un horizonte de madera,
los restos de un naufragio
tierno, dulce, goloso.
Viento de sonrisas,
palabras sin espectros
y un tiempo que no importa.
Todo tranquilo,
una cena de amigos,
la música suena.
Y por debajo,
hay nudos blancos, secretos
que dos trazan en silencio.
Dos miradas se cruzan
y no hace falta el verbo,
sólo la piel habla.
Y quizá la ignorancia
sea tan sólo de dos
pero no les preocupa.

Nauta

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