NAVEGANTES DE LA PLUMA

Nº 11 - ENERO 2003
LUZ Y SOMBRAS

AQUEL LLANTO TRISTE

A Mauricio Aznar

Se apagó la luz de tu mirada
en la soledad de tu cuarto.
Pero olvidaste cerrar la luz
de la gente que te amaba.
Ya se calló el llanto
triste de tu guitarra.
No se oye tu voz
en cada esquina de la ciudad.
Sé que ya formas parte
de otro viento, de otro cielo.
entendí que ya no tendré
los versos que tu voz
me regalaba al atardecer.
No entendí tu adiós
sin una palabra, sin un beso
que mi dolor pudiera mitigar.
Se apagó la luz de tu mirada
en la soledad de tu cuarto,
pero la luz de tu recuerdo
seguirá brillando en mí.

Sonia Tolosana


EL VIGÍA

(En recuerdo de José Luis Romeo)

Nos engañaron, Patricia:
sólo la luna era cierta.
Sólo su faz invisible
cuando parece estar llena.

El viejo sol se derrumba
y un rumor en las estrellas
anuncia que el negro manto
lucirá infinitas perlas.

Él lo contempla en su puesto
de paciente centinela
y con la luz de mil astros
va tejiendo un gran poema.

Y entonces corre a buscarte
en la vía que le muestran
para encontrarte en tu lecho
bajo la noche entreabierta;
para velar tu descanso
verificar tu existencia:
para verte sonreír
cuando duermes indefensa.

Eres un mundo tan frágil
eres aún tan pequeña
que no imaginas qué sola
desde allí se ve la Tierra.

Aunque no escuches sus cuentos
ni dulces versos te lea
sigue estando junto a ti
y es feliz si estás contenta.

Y aunque ya no puedas verle
cuando lloras por su ausencia
te abraza con gran cuidado
y su afecto te consuela.

No permitas que la noche
te contagie su tristeza.
Siempre tendrás un lucero
y un vigía que lo encienda.

Christian Glaría


SUEÑO EN SOMBRAS

Sumida en sombras de helechos,
el hecho de recordar entristece
pues tu figura borrosa
se pierde en mi memoria.

Dulcemente te maldigo
por clavarme tus espinas mortales
en la alameda de mi alma,
talando mi decisión.

La realidad se escapa
gritando palabras desgarradoras
mientras tú, amor, te transformas
en ideal prohibido.

Y este jardín verde,
cierto en el tiempo,
falso en el espacio,
adormece mis párpados,
y sigo pensando en ti,
sigo soñando.

Elisabet Garrido


CCCXCVIII

Caminaré muy despacio
confiando en un nuevo sol
que no podrá llegar nunca.
Rogaré por mi propia alma
en este camino oscuro
donde no encuentro a mi ángel.
Recogeré mi secreto
en la tumba funeraria
porque no quiero encontrarlo.
Lo abandonaré al olvido
y sólo llevaré flores
en tristes días de otoño.

Nauta


CARTAS DEL PASADO

Llegan cartas de un pasado
que me traen recuerdos tristes,
de un judas farsante,
disfrazado de un Don Juan moderno.
Llegan cartas de un pasado
que me llevan a un ayer oscuro
que ya no me causa dolor,
tal vez solo indiferencia.
Llegan cartas de un pasado
que me hablan de añoranzas,
de deseos y recuerdos.
Cartas del pasado olvidado
al cual ya no se puede volver.
Son las cartas de mi pasado,
un pasado que dejé atrás
cerrando para siempre ese baúl
y preparándome para un incierto futuro.

Sonia Tolosana


LECHO DE LLANTO Y ROSAS

Amar el dolor,
besar la tristeza
en este lecho de llanto y de rosas.
Pasión y muerte
bajo la belleza incomparable
que fue amante sobre todas las cosas.
Porque en cada reino
hay una princesa
esperando a su hombre
y el cielo estrellado
con besos de luna
tatuó sus nombres.
Del sendero que recorre
el corazón del guerrero
dejando atrás el bosque
y rumbo al horizonte.
La espada del lago de la vida eterna
luchó contra el dragón
hasta la muerte.
En este lecho de llanto y de rosas,
pasión y muerte
bajo la belleza incomparable
que fue amante sobre todas las cosas.

Iván López


CCCLXXX

Deja que prenda una llama
de la luz que llevas dentro
y así poder calentarme
en el frío de este invierno.
Déjame lavar el alma
con los ojos de tus sueños
y volver a conocer
la pureza del deseo.
Déjame tocar tu voz
para no estar nunca lejos
porque no habrá ya distancia
cuando al fin nos encontremos.

Nauta


EL FINAL

Duermes mientras te custodio.
Te alejas cada vez más
y a medida que te pierdo
siento en mí tu respirar.

El cielo parece frío
tras la luna de cristal.
Afuera está amaneciendo
y no sé qué pasará.

Qué ocurrirá cuando vuelvas.
Es fácil imaginar
el adiós en tu mirada.
Y temblando sonreirás.

Te abrazaré mientras tanto.
La noche terminará
cuando sientas mi calor
convertido en fiel guardián.

Porque un mundo cobra vida
fuera de la oscuridad.
Porque no quiero estar solo
y no quiero despertar
cuando la luz nos descubra
y el sueño llegue a un final.

Christian Glaría


Primera parte - Segunda parte - Índice

 

 

 

Si necesitas algo, puedes contactar con nosotros a través de nuestro correo electrónico.