NAVEGANTES DE LA PLUMA

Nº 13 - FEBRERO 2004
ABECEDARIO

G - EL VIENTO DEL RECUERDO

Gime el viento del recuerdo
que me trae el aroma de tu presencia
y me anuncia mi soledad.
Cae la lluvia sobre mi memoria,
busco el refugio de tus besos
pero es un callejón sin retorno,
donde lamo mis heridas
como una leona repudiada.
Gime el viento del invierno
tras de mi ventana.
Mientras veo caer la nieve
por mi rostro ruedan
dos perlas negras.
Gime el viento del recuerdo.

Sonia Tolosana


H - OJOS DE AYER

Hoy, he vuelto a recordarlo,
he vuelto a ver esos ojos,
vórtices de aquel pasado
despreciado, frío y roto.

El bar se antojaba amargo,
lágrimas de calimocho,
y el futuro, tan extraño,
tan sacrílego y devoto...

Txaby


I - CCIV

Inútil no pensar
en qué seríamos
si tú quisieras.
Inútiles mis sueños
de día despiertos
en busca tuya.
Inútil no pensar
en lo que te quiero
y evitar no quiero.
Inútiles mis sueños
que no hayan respuesta,
que hasta ti llegue.

Nauta


J - TIERRA DE SUEÑOS

Jirones de un alma
antaño libre y orgullosa
recorren este perenne desierto
sin poder mirar atrás.
Lejos quedaron esos sueños
que un día compartieron
aquellos con los que iban
a cambiar el mundo.
Un sabor a fracaso
te hace recordar de nuevo
que siempre hubo un tiempo mejor.
Abre los ojos y vuelve a empezar,
busca ese poso de libertad
que sabes que hay en ti.
Mira en tu interior
ese rasgo de luz mágico
y analiza qué te hizo reír,
cual era tu ilusión,
mas no mires atrás.
Encuentra tu camino
en medio del dolor.
Por eso te invito a tener fe.
Cruza conmigo este camino
y descubre una nueva tierra,
donde sueños e ilusiones se mezclan,
descubre esta tierra de sueños.

Sonia Tolosana y Emilio Gómez


K - KAOS

Ya todo es negrura,
espesura oscurecida de formas,
claves gritadas a destiempo,
miradas infortunadas,
pasos mal dados a intención,
todo está en las calles y
mi mente da vueltas
hiriendo y sangrante.
Se amenaza a sí misma
y observa la ciudad temerosa
también por sí amenazante.

Se desbordan las estatuas
que cobran vida en su ritmo,
inútil esfuerzo de las geometrías.
El kaos nos inunda
y no oigo a nadie gritar
la amenaza acechante
de un vértigo descorazonador.
Mi miedo es un náufrago
que llora y me inunda
en mitad de las calles
bañadas por llamas dolientes,
por el humo sangrante de sus palabras.

Nacho Giménez


L - PROMESAS DE AMOR

Lágrimas ruedan
por mi rostro
y un corazón roto
vuela al aire.
Tú no sabes de amor,
yo te amé sin medida.
Selene se ha entristecido
convirtiéndose en luna negra.
Sigo diciendo “te quiero”
al silencio que no me responde.
Busco el abrazo de tu cuerpo
y sólo hallo el vacío de la nada.
Las promesas volaron
como marcharon nuestros sueños.

Sonia Tolosana


M - MUSA

Camino sin rumbo fijo.
Voy vagando por las calles
confiando en el azar
para volver a encontrarte.

Quiero sentirte otra vez;
quiero escuchar los detalles
de la canción olvidada
que susurras para nadie.

Vuelvo al punto de partida:
a los ocultos mensajes
en botellas de papel
que no cesé de lanzarte.

Hoy eres parte de mí;
sé que fluyes como sangre
dando fuerza a un corazón
que aún se empeña en buscarte.

Te agradezco tantas cosas...
Fuiste capaz de acercarme
a un mundo desconocido
a una orilla inalcanzable.

Qué más da si fue espontáneo
o si bien lo meditaste:
me ofreciste tu sonrisa.
Fui feliz por un instante.

Vivirás en mis poemas;
en las cumbres y los valles
del relieve de mis sueños
marchará fresco tu cauce.

Seguirás siendo mi musa
cuando el tiempo nos distancie.
Cuando nos una la vida
o por siempre nos separe.

En un espacio infinito
yace un amor insondable.
Mil abrazos y caricias:
lo que nunca pude darte.

Adiós, presencia fugaz;
nunca es demasiado tarde.
Sé que un día te hallaré.
Escribir es esperarte.

Christian Glaría


N - NOVIEMBRE

Son las cinco en el reloj.
Hoy sonará diferente
como tantos otros días.
Como nunca, como siempre.

El sol no calienta tanto.
Hace más frío; presiente
que será una presa más
en las manos de noviembre.

Dirige su vista al cielo
y al contemplarlo parece
que las nubes se congelan
y la vida se detiene.

El viento sopla con fuerza
y la razón no comprende
por qué es todo tan difícil
por qué el camino es tan breve.

Se enfunda su fiel abrigo
y marcha pausadamente
hacia la vieja estación
para ver pasar los trenes.

Allí no hay gente esperando.
Miradas indiferentes,
solitarios pasajeros.
Todos marchan, nadie viene.

No hay abrazos ni sonrisas,
no hay esperas impacientes.
No hay despedidas que extrañen
pañuelos blancos que ondeen.

La luz se pierde en la niebla
que con mesura desciende.
Las taquillas han cerrado
y regresa lentamente.

Las sombras llenan la tarde
y el corazón nunca entiende
por qué somos tan frágiles
por qué vivir entristece.

Somos viajantes sin rumbo
en senderos divergentes.
Somos pálidas hogueras
en los brazos de noviembre.

Christian Glaría


Ñ - ÑAM, ÑAM

Ñam, ñam...
el pastel que has preparado
sabe a tus besos dulces de miel.

Ñam, ñam...
no sigas provocándome así,
que llevo mucho tiempo sin sentirte.

Ñam, ñam...
la nata sobre tus pechos
es un río por explorar.

Ñam, ñam...
sé que te mueres
por que llegue un nuevo encuentro.

Ñam, ñam...
la cama es una celebración
y nuestros cuerpos el plato principal.

Ñam, ñam...
no sabes cuántas ganas te tengo,
sé cuál es tu deseo.

Ñam, ñam...
una dieta con tus besos
me es suficiente.

Óscar Gómez


O - SANGRE DE ODÍN

Odín, que anhelamos tu poder
restablecido en el amanecer
de los nuevos tiempos que se avecinan,
antes de ser devorado
por tu madre, la serpiente de Midgard,
y acabar con tu vida
y con tu alma gloriosa e imperecedera,
estandarte del imperio nórdico
y que pronto verá la luz en una bandera
otrora estandarte de los pueblos vikingos.
Amén.

Iván López


P - PATIO DE RECREO

Todos duermen; ya es muy tarde.
Sonríes con calma y pienso
que el osito te comprende
cómplice de tu secreto.

Qué distinto siendo niño...
Ser feliz, estar contento:
las quimeras sepultadas
pero que siguen latiendo.

Cuando no encuentras palabras
cuando te falta el aliento
sientes cerca aquel ayer
siempre vivo en el recuerdo.

Los adultos nos quejamos;
nos miramos con recelo.
Custodiamos mil fronteras:
el cariño nos da miedo.

Quisiera tener el don
de navegar en tus sueños
y con mágicos encantos
frenar el paso del tiempo.

Porque un día olvidarás
las mañanas del colegio
y crecerá la maleza
en el patio de recreo.

Tu balón se perderá
en un rincón en silencio
y quizá no lo recojas
porque nadie hay en el juego.

Dejarás de sonreír
y tu disfraz de hombre serio
te vestirá cada día.
Y ese día no está lejos.

Los años pasan muy pronto
y la huella en el espejo
se desprende del perfume
de la flor que va muriendo.

Nunca dejes de abrazarme.
¡Que no me falten tus besos!
Por favor, no crezcas nunca.
No dejes de ser pequeño.

Christian Glaría


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