Tengo horas tristes
cuando sólo hay frío
y el mundo se llena
de puertas cerradas.
En esos momentos
me refugio en la niebla
tras cristales empañados
y bebidas ardientes.
Invoco entonces
las luces doradas
que guardo dentro
y sonríen siempre.
De un mundo frío
que no me siente
me protejo con magia
de sueños felices.
Nauta
Puedes contactar conmigo en: maese_j@hotmail.com