Sueños de Eternidad

DCCLXXXVIII (788)

El sol se marcha
dejando su aroma
de luces doradas
en las copas de los árboles.
Una dulce fragancia
fresca, verde, intensa,
llena las sombras
en las sendas alejadas.
Esferas naranjas,
duendes del hombre
que lo llena todo,
despiertan silenciosas.
Llega la noche,
y en el rincón secreto,
la magia antigua
renace para algunos.

Nauta

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