Y en la soledad
rodeado de gente,
y en la tristeza
por no ver las puertas,
la luz llega
y se derrama
descubriéndose
el abrazo completo,
incondicional,
intenso
que el alma buscaba,
que el corazón anhelaba,
que ya no se esperaba,
un abrazo
que restaña heridas,
que une lo roto,
que calienta,
que cuida,
que transforma la vida.
Nauta
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