NAVEGANTES DE LA PLUMA

Nº 7 - PRIMAVERA 2000
COMUNICACIÓN Y SOLEDAD

IMÁGENES

Las imágenes benditas
rebosan el pensamiento
recordando aquellos días
en que se detuvo el tiempo,
de una vida, que fue un sueño.
Imágenes extinguidas
en la amistad de los cuerpos
que ahora lloran en vida
al recordar tu recuerdo
con tus litros de rebeldía
que ya nunca beberemos.
Crápulas y almas perdidas
buscan otro alojamiento,
refugio de la noche fría
para dormir en su aliento.

Txaby


JUNTO A LA ORILLA

Como cada noche, salió a dar su paseo nocturno, justo a la hora en que la ciudad se queda en silencio y las luces van apagándose, mientras las pocas que quedan encendidas se reflejan en el agua del río.

Aprovechaba esa hora de la noche, ya que era cuando su marido se quedaba dormido, y ella podía relajarse de un matrimonio que nunca debió haberse celebrado. Ella sabía que tenía que tomar una decisión, cambiar de rumbo... ¿pero cómo?

En aquel momento le llamó la atención alguien que estaba cerca del río, en silencio. Sólo tenía un cuaderno y un bolígrafo, y parecía feliz; emanaba una felicidad que ella nunca había conocido.

Le hubiera gustado sentarse a su lado, pero tenía que seguir con su paseo. Al consultar el reloj se sorprendió; había estado cinco minutos mirando a un desconocido, y por una vez en su vida había tenido envidia.

Aquellos cinco minutos fueron luego diez, quince, veinte, treinta... hasta que su hora de paseo se convirtió en la contemplación de la felicidad del otro.

Repetiría la experiencia meses y meses, hasta que una noche, al ir a su encuentro descubrió que él ya no estaba; se había marchado para siempre de su vida. Sólo encontró una nota, su cuaderno y su lápiz.

En el sobre ponía: "Para mi silenciosa observadora". Él lo sabía, sabía que ella lo miraba; la nota formaba parta de una carta que había dejado antes de suicidarse. En su cuaderno, sus pensamientos se caracterizaban por reflejar paz y felicidad.

En aquel momento supo qué era lo que tenía que hacer con su vida y su matrimonio. Volvió a casa casi llorando, abrazando ese cuaderno y decidida a poner fin a su situación para buscar la felicidad.

A la mañana siguiente decidió hablar con su marido y decirle que se separaba, que necesitaba ampliar horizontes e ir en busca de felicidad.

Él no pareció dar la menor importancia al anuncio de su mujer y accedió.

Aunque ya han pasado veinte años, ella aún sigue buscando ser feliz y se la puede ver sentada en el mismo lugar donde se le podía ver a él.

Su ex-marido murió de una navajazo pocos días después de haberse producido la separación.

Sonia Tolosana


HUÉRFANO DE UN MUNDO EN RUINAS

Voy mirando con mis ojos
las paredes de cemento,
que ocultan en un pozo
los llantos de un sentimiento.
Por las calles pasan otros
y yo voy buscando un sueño,
sueño que el tiempo ha roto,
sueño que busco y no encuentro.
Por las nubes ando solo
olvidando mis recuerdos,
que corren agua de arroyo
ahora que no estoy despierto.
Desde esta negra ciudad
puedo ver como caminas,
sin saber bien la verdad
del misterio de tu vida:
tú que en la miseria estás,
huérfano de un mundo en ruinas.

Txaby


ROBINSON

Papá Noel no existe;
me lo dijo un cuervo
sobre los restos del naufragio,
allí donde mis compañeros yacían
ante la tripa abierta del barco.

Me lo dijo un cuervo
sobrevolando mi cabeza
como un buitre negro
o el recuerdo de un amor perdido
mientras la espuma se aclaraba la sangre
y Neptuno reclamaba
los huesos de mis amigos.

Me lo dijo
cuando me entregó a Viernes
convirtiéndome de nuevo en amo
y al encender mi primer fuego
y al limpiar mi escopeta de barro
cuando el huracán rasgaba las velas
y cuando las olas hundían mi barco.

Me lo dijo
cuando lo abandoné
y retorné a las piernas de mi amada
veinticinco años más viejo
y sin poder articular palabra.

Juan Mora


LXXVIII

Cielo gris de octubre,
hojarasca sobre tierra seca
con raíces nudosas.
Viento de octubre;
hierbas amarillas supervivientes
de las corrientes aéreas.
Un camino sin huellas
de grava quejumbrosa
y polvo hiriente.
Y un álamo solitario,
en un risco desierto,
sueña con el pasado.
Un pasado que fue,
que probablemente pudo ser,
que le hizo quedarse solo.
Paseos de octubre
por los cerros viejos
en un atardecer rojo.

Nauta


PALABRAS

Palabras...
para romper el silencio,
para matar el tedio cotidiano,
para limpiar el corazón,
para edificar un mundo nuevo.
Palabras...
para acceder al mundo de los sueños,
para alzar los puños buscando libertad,
para que la llama de nuestras esperanzas
se mantenga viva.
Palabras...
de unos labios a otros,
de mirada en mirada,
de un lugar a otro
hasta que sólo queden sus esencias.

Nacho Giménez


SOLA

No merece la pena que continúes
buscando en esa dirección.
Hace tiempo que todo acabó,
pero tu mente otra vez vuelve a divagar,
negándote a asumir la verdad.
Ayer todos querían tocar tus labios,
hoy estás sola, sin nadir a quién acudir.
Preferiste tirar tus sueños por la borda,
perdiendo la dignidad que nunca tuviste.
Elegiste la soledad como compañera,
rechazaste un sinfín de placeres ocultos,
cambiaste de nombre, cambiaste de vida,
sólo para no hacer caso a tu conciencia,
y ahora te lamentas, ahora lloras;
pero has de saber que ese tren se marchó.
Sólo quedas tú, sola con tus miserias,
incapaz de recordar sensaciones del ayer.
Un día por fin saliste a la calle,
pero nadie hablaría de ti;
para ellos no eres más que una sombra
de recuerdos en forma de canción.

Emilio Gómez


SOLEDAD

Yo te puedo decir lo que es la soledad. La soledad consiste en pegarte con el mundo sin que puedas tener a nadie que te ponga una tirita luego. Sin que nadie, de hecho, te diga siquiera dónde puedes encontrar esa tirita. La soledad tiene vida propia, y va por ahí convenciendo a los demás de que no eres un tipo de esos en quienes se pueda confiar ni para indicarle dónde puede encontrar una farmacia. No me creo ese cuento de que estar solo sea elección propia. Eso sucede al principio, cuando las cosas de la vida te hartan de tal modo que lo que más quieres es no ver a ninguna persona, ni ninguna cosa, ni nada en absoluto. Pero no luego, cuando se te queda de continuo esa mirada extraviada. Yo creo que es así como llega, que es la única forma que tenemos de conseguir su compañía. Quedarte mirando a ninguna parte, o a la pantalla de la televisión o de tu ordenador donde está ese programa tan bonito de tantos colores y texturas y gráficos y, entonces, divagar. Puede ser que sea en ese instante cuando se decide a venir. La soledad te quiere mucho, pero es muy indecisa porque ha tenido muchos desengaños, lo que no quita para que siga siendo una compañera fiel una vez viene a unirse a ti. Ella no se irá hasta que le rompas el corazón una vez más. También hay quien dice que, por hablar mal de la reputación de uno, eso se lo tiene merecido. No se puede ser tan injusto, en mi opinión. Toda relación supone la aceptación de ciertos sacrificios, ciertas renuncias, si se quiere ver así. Por eso romper con ella no debe hacerse a la ligera; debe existir una buena razón, porque te arriesgas a que no vuelva nunca más, y eso sí que sería una desgracia. Conozco casos de personas que han discutido con ella y por no decir las cosas claramente, como se deben decir, optan por verle la cara lo menos posible y salen mucho por ahí, y dicen tener cientos de amigos y conocer a muchísima gente cuando la verdad es que esos cientos de amigos son sólo conocidos circunstanciales y respecto a la muchísima gente, más la desconocen que la conocen, en realidad. Yo diría que trastocan la jerarquía de las relaciones humanas, pero es porque la trastocan desde el principio al no reconocer su matrimonio íntimo con la soledad, y luego pasan a dejar de distinguir a los verdaderos amigos de los que no lo son, y así hasta que ya no saben ni con lo que han tratado hace cinco minutos. Con lo fácil que es complacerla. Ella sólo pide sinceridad. No le puedes negar algo tan simple. No te gustará negarle algo tan simple. Piensa lo terrible que debe ser que, después de todo, ella te ignore también...

Jesús M. Vidal


TU PERDÓN

Antes de irme quisiera
pedirte humilde perdón,
expresarte mis disculpas
desde el fondo de mi voz.

Perdona si no comprendes,
si el silencio del reloj
todavía sigue intacto
dando cuerda a un corazón.

Perdona si ahora ríes,
si los brotes de dolor
me recuerdan lo que es cierto,
me devuelven a mi rol.

Perdona si el mundo gira,
si la vida alrededor
se ha olvidado de nosotros
y te duele mi emoción.

Perdona si no te dije
cuántos sueños, cuánto amor.
Perdona si te he querido,
pero no tuve elección.

Christian Glaría


CCVI

El silencio lo es todo,
todo ocurre en silencio.
Una mirada basta
y todo se entiende,
las almas se muestran
en el infinito
de unos ojos hablando.
Un abrazo basta,
un apretón de manos
todo lo dice;
la caricia de los dedos
en la piel sensible.
Lo que importa,
de verdad importa
no se habla,
no se cuenta,
no se dice.
Pues el silencio lo es todo,
todo ocurre en silencio.

Nauta


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