Sueños de Eternidad

DCVII (607)

La tarde declina;
el sol discreto
se retira fatigado
y el valle despierta
a la noche arcana.
La luz se transforma,
se llena de penumbra
y las ramas se extienden
en un crecer infinito
de serpientes grises.
El bosque cierra puertas,
nos advierte del cambio:
son las horas eternas
y los mortales no pueden
bailar con la luna.

Nauta

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