Salir bajo los olivos
y encontrar nieve de otoño
bajo la luz moribunda
del crepúsculo vespertino.
Tocar con las manos trémulas
la suavidad de los copos
y arrodillarse entre ellos
para escuchar sus voces.
Pasear bajo la luz dorada
y aspirar la humedad
que surge de los campos
profunda, grave, poderosa.
Descubrir que, aún en los finales,
se encuentra la vida
para aquellos que buscan
las luces ignoradas.
Nauta
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