Sueños de Eternidad

DCCCLXXVII (877)

Perdido,
en la inmensa urbe,
lleno de silencios,
de palabras sin respuesta;
solitario,
en paseos vespertinos,
buscando la puerta
a un mundo distante;
admirado
de la luz dorada
que convierte el aire,
en un pincel místico;
sumergido,
en imágenes fantásticas
que quizá fueron o sean
pero que no tienen presente.

Nauta

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