Tras las sombras del día
cuando el regreso es cansado
y ya tan sólo deseas
el refugio en la tormenta;
los pasos hollan la senda
al quedo jardín secreto
donde el agua brilla y canta
y las mariposas bailan;
y las manos descubren
en encuentro de caricias,
la suavidad de los besos,
el bálsamo de la vida.
Nauta
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