Sueños de Eternidad

CLXVIII (168)

Cuando aceptas la vida como dada
y olvidas el principio de la acción
entiendes por profunda inspiración
el misterio de esa fuerza ignorada.
Para aquello que no ha sido creada
no sirve la respetada razón:
las palabras sobran si el corazón
escucha la respuesta tan callada.
Todo se aclara si dejas de luchar
contra aquello que es obvio y evidente
y la paz terminas por encontrar
en tu espíritu, en tu alma, en tu mente.
Si el sentimiento logras aceptar
por fin serás feliz y no impaciente.

Nauta

Puedes contactar conmigo en: maese_j@hotmail.com