Sueños de Eternidad

DCXLIV (644)

En el viaje,
siento las caricias
de dedos innumerables
que pretenden cogerme
mas no pueden.
Me persiguen
alzando sus manos
al azul infinito
que sonríe afable
a sus intentos.
Y cuando llega
la hora del descanso
me desvanezco en nada
satisfecho de mi hora
que siempre vuelve.

Nauta

Puedes contactar conmigo en: maese_j@hotmail.com