En silencio,
los iniciados llegan
al templo arcano
que guarda los secretos.
En silencio,
recorren sus salas
aquellos que aprendieron
los sagrados signos.
En silencio,
sirven devotamente
a los dioses dormidos
ofreciendo su vida.
En silencio,
susurran oraciones,
sugieren sacrificios,
desvelan misterios.
En silencio,
en el centro de la urbe,
el tesoro más preciado
en papel y tinta.
Nauta
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