Por la puerta,
buscando el triunfo
allá donde otros
no lo consiguieron.
Con los ojos
en ajenos trofeos
que dinero o suerte
lograron días antes.
Imaginando
el tacto de las telas
en la piel sensible,
la mirada de otros.
Traficando
en millares de zocos
tomando incluso
patucos por llaveros.
Gritando
a los más rápidos,
a los más lentos,
a los más torpes.
Llenando
las alforjas de dicha
tan pobre y efímera
que nunca llena.
Dejando
para otro día
la reflexión sensata
sobre las encrucijadas.
Bailando
con el ser oscuro,
negándose siete veces
sin lograr el cielo.
Nauta
Puedes contactar conmigo en: maese_j@hotmail.com