Miré lejos,
Tan lejos como el horizonte
y no me dio miedo.
Desafié al infinito,
desafié la eternidad
y no tuve miedo.
Pero no había camino
sólo una senda escondida
y oculta e ignorada.
Y se burlaron
como siempre hacen
cuando se intenta conquistarlos.
Mas no me rendiré:
mi alma es eterna
y mi constancia infinita.
Nauta
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