Sueños de Eternidad

XXXVII (37)

El halcón lanzó su grito salvaje
y la libertad clamó su señorío,
y el vuelo hasta el horizonte
se convirtió en el sueño del hombre.
Porque los límites no bastaban
y dejaban una paz intranquila,
porque la vida,
con el origen soñaba,
el velo fue descubierto
mostrando
nuevos misterios olvidados.
Y en el camino se siguió
buscando el infinito,
y tras hallarlo, el origen,
el origen del infinito,
el origen en el infinito.

Nauta

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